Propuestas reactivas: nuevamente la prevención queda fuera en la Salud Pública peruana
- 17 abr
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Por Gabriela Narváez
Asistente de Impacto
Durante las semanas previas a las elecciones InnovaLab analizó y compartió las principales propuestas en salud de los partidos que se postularon a la presidencia, congreso y parlamento andino. Dentro de este trabajo se han observado diversos patrones que exponen las principales necesidades de la población en cuanto a salud y las rutas propuestas para poder atenderlas.

La gran mayoría de planes de gobierno prioriza la lucha contra la desnutrición y la anemia que viene siendo una preocupación constante en el Perú desde fines de la década de 1990. Otra problemática presente fue la salud mental, una preocupación que ha ido cobrando más relevancia los últimos años. Otras temáticas mencionadas fueron VIH, tuberculosis y otras enfermedades infecciosas. Frente a estos problemas de salud, las respuestas que los partidos han planteado son diversas.
Una gran parte de los planes analizados propusieron un sistema de salud integrado que unificara a los centros de salud del MINSA, EsSalud y Fuerzas Armadas. Mientras que aquellos que no lo hicieron, propusieron algunas facilidades compartidas entre los subsistemas y/o una historia única electrónica. Esta confluencia demuestra la necesidad percibida de que los hospitales y clínicas tengan como mínimo un flujo de información constante entre sí.
Un segundo patrón identificado es el aumento de presupuesto del sector salud. Con algunas excepciones, la gran mayoría de planes de gobierno propuso aumentar la inversión en salud con un énfasis principal en medicamentos e infraestructura. Las formas de distribuir el gasto abarcan desde asignación de presupuesto por resultados hasta por prioridad. Sin embargo, son pocos los que mencionan estrategias de prevención de la corrupción en el sector.
Se observó un gran énfasis de los planes de gobierno en fortalecer el primer nivel de atención, ya sea mediante programas específicos, mejora de infraestructura o aumento de personal. Este énfasis calza con el aumento del reconocimiento de los ciudadanos de la importancia del primer nivel de atención en salud y su constante deterioro.
El punto en el que los planes de gobierno se diferencian más entre sí corresponde a los entes rectores y los sistemas de aseguramiento. En el caso de las propuestas para los entes rectores, se observa una diversidad de propuestas: desde el fortalecimiento del MINSA o el trabajo intersectorial hasta el aumento de la privatización. Por su parte, aunque en las propuestas de cambio de esquema de aseguramiento se observan diversas aproximaciones, ninguno de los partidos mencionados realizó una descripción profunda de las medidas propuestas. Destaca principalmente la propuesta de reducción de gasto de bolsillo.

Otro patrón preocupante se encuentra en las escasas propuestas para la carrera de salud en el Perú. Muchos partidos hablan del aumento de personal y de horas de trabajo para brindar un mejor servicio a los usuarios. Sin embargo, no proponen incentivos o una línea profesional clara. Son pocos los partidos que asumieron el compromiso de desarrollar la carrera profesional en salud y dar incentivos reales.
Finalmente, hubo poco énfasis en los temas de prevención de los planes de gobierno. Son pocos los que se comprometen a reforzar los sistemas de vigilancia epidemiológica o hacer énfasis en la salud comunitaria. Además, la relación entre ambiente y salud solo fue mencionada por uno de los planes de gobierno analizados. Esta ausencia de la prevención destaca algo muy importante: el enfoque de salud pública del Perú continúa siendo reactivo. Si se quiere mejorar el sistema de salud se requieren también planes a mediano y largo plazo que fortalezcan los sistemas de vigilancia y establezcan estrategias de prevención a nivel nacional, regional, local y comunitario.




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